Sol
Pues sí amigos, mi vida es simple.
Como un lagarto sólo necesito que el Sol caliente mi sangre para empezar el día; sangre azul mezclado con todos los olvidados de la humanidad. Por supuesto algo de cafeína para despertar y contrarestar el exceso de tranquilizantes; algún bocado y dos o tres noticias desalentadoras para que mi corazón vuelva a bombear lo suficente como para cagarme de nuevo en la humanidad y el gobierno.
Ahora ya estoy más tranquilo, y los cigarros mezclados con el café me saben a gloria; el Sol me ciega la vista, y el paisaje se me antoja más curioso. Bonita mañana.
Pero nada dura lo suficiente para volver rápido al desánimo y contemplarme a mí mismo como un ser sin quéhacer, como un viejo ratón con alma de niño que enseguida se cansa del mismo cacho de queso y se va a otro lado a ver si encuentra otro. Pero hoy, amigos míos, no tengo ganas de andar, siquiera de arrastrarme.
Buenos días.
H Armero
Como un lagarto sólo necesito que el Sol caliente mi sangre para empezar el día; sangre azul mezclado con todos los olvidados de la humanidad. Por supuesto algo de cafeína para despertar y contrarestar el exceso de tranquilizantes; algún bocado y dos o tres noticias desalentadoras para que mi corazón vuelva a bombear lo suficente como para cagarme de nuevo en la humanidad y el gobierno.
Ahora ya estoy más tranquilo, y los cigarros mezclados con el café me saben a gloria; el Sol me ciega la vista, y el paisaje se me antoja más curioso. Bonita mañana.
Pero nada dura lo suficiente para volver rápido al desánimo y contemplarme a mí mismo como un ser sin quéhacer, como un viejo ratón con alma de niño que enseguida se cansa del mismo cacho de queso y se va a otro lado a ver si encuentra otro. Pero hoy, amigos míos, no tengo ganas de andar, siquiera de arrastrarme.
Buenos días.
H Armero
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