En el sueño

Mundo mágico

Me tumbé en la cama, mi perrita al lado me daba calor, era de noche y tenía sueño. Así que cerré los ojos y me relajé. Al principio note como si una energía atrapara mi cuerpo, me sentí extraño pero no le dí importancia, noté calor y era agradable así que la acepté y estuve con ella un rato. Al cabo de poco tiempo noté como mi interior empezó a vibrar, estaba vibrando, me mantenía vibrando con pequeñas oscilaciones y así estuve un tiempo. Estaba inmóvil en la cama, mi perro ni se alteró, estaba soñando, pero todo era muy real, incluso tenia como una sensación consciente de estar durmiendo en casa de una amiga, pero todas las vivencias que me pasaban era sólo mías. Creí gritar pero nadie lo notó.
El hecho es que mientras vibraba no se porqué, me despojé del miedo a seguir igual y me dio por vibrar aún más fuerte, allí, mientras mi corazón se aceleraba más y más apareció la magia. Empecé a oír voces de otros seres que me hablaban, podía cambiar de marcha y acelerarlo todo, podía, en diferentes estados vibracionales abrirme el tercer ojo y luego la explosión energética aun era superior. Estaba en un estado de sinceridad absoluta con mis guías o acompañantes, mis sentimientos se iban modulando según sus preguntas, según los paisajes. Estaba viajando. Lo interpreté todo, a las dos de la madrugada cuando me levanté y lo anoté en una libreta. Apunte que eran seres de otra dimensión, o extraterrestres, me querían llevar a sus naves y explicarme no se que. En aquel “sueño” yo era todo espíritu, colores, vibración, ellos me querían enseñar sus naves y su tecnología pues les parecí sincero y valiente. Mientras salíamos de la tierra, ellos, con gran sentido del humor, me comentaban sobre una zona del cielo donde hay muchos dioses, brillaban y danzaban por el cielo a su aire. Aun estábamos de viaje y no habíamos llegado a sus naves, a su planeta, no se. En ese momento, mis acompañantes, a los que nunca vi, pero oí, me dijeron que tuviese cuidado en no enamorarme con ninguno de esos dioses del cielo, que teníamos que llegar a nuestro destino. Yo seguía todo el rato vibrando, como a una velocidad indescriptible. Luego, empecé a recordar una playa preciosa, al lado del mar, unas rocas, y mi gran amor Maria de Castellon, se me estaban cayendo las lagrimas del amor que siento por ella, fue una senacion grandiosa, pero entonces me desperté. Fui a la cocina y lleno de alegría me comí un plátano, encendí un cigarro y apunte todo el sueño. Me encontraba genial y muy contento. Me di cuenta que en la tierra, así lo interpreté tenemos muchos dioses, dentro de los humanos, hay un magnetismo que no valoramos....
Entonces volví a la cama esperando volver a notar las mismas sensaciones, empezar vibrando acelerar y acabar llegando a la nave nodriza o a nuestro destino, todo me envolvía con sensaciones placenteras, de alegría, tranquilidad y humor, pero nada de ello sucedió. El “viaje” se quedó a medias. Por la mañana me he levantado con un dolor de cabeza infernal, en cambio a las dos estaba perfecto. Qué paso?
No se si es sólo un sueño como pensara la mayoría, un viaje astral me da igual, pero lo que sentí y vi con claridad no me lo quita nadie, quien sabe si con el tiempo podré hablar con certeza de todo esto.

Francesc Armero Sumell

3 3 2017

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