La belleza

Sueño:

La luna, que nacía, grande y oro,
nos durmió plenamente
en el paisaje de la primavera.

-En el mundo era aquel sueño.
Estaba todo lo demás
abierto y vano-.
  -¡Qué respetuosos
miraban los despiertos que pasaban!
Se quedan estáticos
-sin poder irse hacia lo suyo-
en nuestro dormir hondo, que la luna
bordeó de oro y perla.


Mirándonos dormidos,
veían en las cosas
lo que nunca antes vieron.
Se les tornaban dulces
los labios,y se hacian
sus ojos infinitos.

-Las estrellas cojidas por nosotros,
en cuyo seno claro
dormíamos,
temblaban en sus almas deslumbradas
por la luna-.

      Soñábamos, soñábamos
para que ellos vivieran.

Juan Ramón Jimenez, Antología Poética 2, Libro encontrado en un container de c/Urgell, Bcn.

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